Cómo elegir un cargador: guía definitiva
Para elegir un cargador bien basta con comprobar cinco cosas en este orden: conector, potencia máxima que admite tu dispositivo, protocolo de carga rápida, cable y seguridad. Si el cargador es USB‑C Power Delivery, de una marca reconocida y con al menos la potencia que pide tu aparato, acertarás en la gran mayoría de casos.
Respuesta rápida
- Móvil
- USB‑C Power Delivery de 20–30 W (45 W para algunos Samsung Galaxy S Ultra y Plus).
- Tablet y portátil ligero
- USB‑C PD de 30–65 W según la ficha del fabricante.
- Portátil potente
- USB‑C PD de 100–140 W o el adaptador original del fabricante.
- Seguridad
- Marca identificable, marcado CE con fabricante y dirección en la UE, y nunca cargadores sin nombre de bazar.
Esta guía resume el método. Si quieres profundizar en cada concepto, en la sección de guías y conceptos básicos de carga tienes explicaciones detalladas de cada término.
Paso 1: ¿qué conector necesita tu dispositivo?
Mira el puerto del aparato, no el cable que traía. Hoy casi todo usa USB‑C: móviles Android, iPhone desde el iPhone 15, iPad recientes, portátiles ligeros, consolas portátiles y auriculares. Los iPhone hasta el 14 usan Lightning en el extremo del móvil, pero se cargan con un cargador USB‑C y un cable USB‑C a Lightning. Dispositivos antiguos o baratos pueden usar micro‑USB, y muchos portátiles de gama media y gaming siguen con conector redondo propio.
Si tienes dudas, consulta la guía de tipos de conectores USB. La regla práctica: si tu dispositivo tiene USB‑C, compra un cargador con salida USB‑C; los cargadores solo USB‑A limitan la carga rápida.
Paso 2: ¿cuántos vatios necesitas?
La potencia (W) del cargador debe ser igual o superior a la máxima que acepta tu dispositivo. Un cargador más potente no es peligroso: el dispositivo solo pide la potencia que admite. Uno menos potente funciona, pero carga más despacio, y en portátiles puede no llegar a cargar mientras trabajas.
| Dispositivo | Potencia máxima habitual | Cargador que recomendamos |
|---|---|---|
| iPhone reciente | 20–30 W por cable, según modelo | USB‑C PD de 20–30 W |
| Samsung Galaxy A y S base | 15–25 W | USB‑C PD con PPS de 25 W |
| Samsung Galaxy S Plus y Ultra | 45 W | USB‑C PD con PPS de 45 W |
| iPad y tablets Android | 18–45 W, según modelo | USB‑C PD de 30–45 W |
| MacBook Air y ultraportátiles | 30–70 W | USB‑C PD de 45–65 W |
| MacBook Pro y portátiles de 15–16" | 96–140 W | USB‑C PD de 100–140 W |
El dato exacto está en la ficha técnica del fabricante o en la etiqueta del cargador original. Si no sabes interpretarla, en cómo leer vatios, voltios y amperios tienes ejemplos resueltos.
Paso 3: ¿qué protocolo de carga rápida usa?
Los vatios solo llegan si cargador y dispositivo hablan el mismo protocolo. El estándar universal es USB Power Delivery (PD), que usan Apple, Google, los portátiles USB‑C y la mayoría de marcas. Samsung y Google añaden PPS, una extensión de PD: sin PPS, un Samsung no activa su "Carga súper rápida". Qualcomm Quick Charge aparece sobre todo en cargadores USB‑A y Android antiguos.
Algunas marcas usan protocolos propios (Xiaomi HyperCharge, OnePlus SUPERVOOC, OPPO VOOC) que solo alcanzan su máximo con cargador y cable originales. Con un cargador PD genérico cargan, pero más despacio. Tienes el detalle en qué es la carga rápida y cómo funciona.
Regla de compra: si en la ficha de un cargador no aparece "USB‑C PD" o "Power Delivery", descártalo salvo que sea el original de tu marca.
Paso 4: ¿qué cable necesitas?
El cable también limita. Un cable USB‑C a USB‑C normal soporta 3 A, es decir, hasta 60 W. Para 100 W necesitas un cable de 5 A con chip e‑marker, y para 140–240 W uno certificado para 240 W (USB PD 3.1). Para móviles y tablets cualquier cable USB‑C de calidad sirve.
Los cables USB‑A a USB‑C no transportan Power Delivery, así que con ellos el móvil carga a potencia reducida aunque el cargador sea bueno. Si cambias de cargador, cambia también a un cable USB‑C a USB‑C.
Paso 5: ¿es seguro?
Un cargador convierte 230 V de la red en 5–20 V para tu dispositivo. Si el aislamiento interno o las protecciones fallan, el riesgo es real: sobrecalentamiento, daños en la batería o descargas. Comprueba estos puntos antes de comprar:
- Marca identificable con web y servicio técnico en España o la UE.
- Marcado CE acompañado del nombre y dirección del fabricante o importador. Lo explicamos en marcado CE en cargadores.
- Protecciones declaradas contra sobrecorriente, sobretensión, cortocircuito y temperatura.
- Peso razonable: un cargador de 65 W sospechosamente ligero y barato suele ahorrar en componentes.
Los riesgos de las gangas se detallan en cuándo son peligrosos los cargadores baratos. Para saber en qué fabricantes confiar, consulta las mejores marcas de cargadores.
¿Uno para todo o uno por dispositivo?
Si en casa convives con móvil, tablet y portátil USB‑C, un cargador GaN multipuerto de 65–100 W sustituye a tres adaptadores. Ten en cuenta que la potencia se reparte: un cargador de 65 W con dos puertos puede dar, por ejemplo, 45 W + 20 W cuando usas ambos (el reparto exacto depende del modelo). Suma la potencia de lo que vas a cargar a la vez y elige con margen.
Si viajas, busca un cargador con entrada 100–240 V (casi todos los modernos lo son) y lee la guía de cargador de viaje. Si solo cargas el móvil por la noche, un cargador de 20–25 W es suficiente y calienta menos.
Ejemplo práctico
Tienes un iPhone 15, un iPad Air y un MacBook Air de 13". Potencias máximas aproximadas: 20–27 W, 20–30 W y 30–70 W según configuración. Un único cargador USB‑C PD de 65 W con dos o tres puertos carga el portátil a buena velocidad y el iPhone a su máximo al mismo tiempo, siempre que el reparto del modelo elegido asigne al menos 20 W al segundo puerto. Con un cable USB‑C de 60 W para cada dispositivo tienes todo cubierto.
Errores frecuentes al elegir
- Comprar por amperios en lugar de vatios: 3 A a 5 V son 15 W, no carga rápida.
- Pensar que un cargador potente estropea el móvil: con USB PD no ocurre.
- Usar el cable viejo de USB‑A con un cargador nuevo de USB‑C PD.
- Comprar un cargador de coche o de viaje sin marca para ahorrar: son los que más fallan.
Preguntas frecuentes
¿Un cargador de más vatios estropea la batería?
No. Con USB Power Delivery el dispositivo negocia la potencia y solo toma la que admite. Lo que desgasta la batería es el calor, no los vatios disponibles del cargador.
¿Sirve cualquier cargador USB‑C para cualquier móvil?
Casi siempre carga, pero la velocidad depende del protocolo. Un Samsung necesita PPS para su carga súper rápida y un Xiaomi solo alcanza su máximo con su cargador original.
¿Merece la pena un cargador GaN?
Sí si quieres un cargador pequeño de 30 W o más, o multipuerto. Para 20 W la diferencia de tamaño es pequeña.
¿El cargador original es siempre la mejor opción?
No siempre. Un cargador de marca reconocida con el mismo protocolo rinde igual y a veces ofrece más puertos o más potencia por el mismo tamaño.